Sicario acabó con la vida de un joven en el sector del Rincón de Suba

Sicario acabó con la vida de un joven en el sector del Rincón de Suba

Avanzaba la noche del pasado domingo en la entonces desolada Plaza del Rincón (Suba), cuando tres disparos detonaron en un andén de la Calle 93A con Carrera 129B bis. Este barrio de Suba se vio envuelto en un crimen nocturno que dejó como saldo un hombre de 36 años muerto.

Son extrañas las circunstancias de este nuevo crimen que azota a la localidad. Los comerciantes que madrugaron a levantar sus puestos de verduras en toda la vía se toparon con “una cinta amarilla, que atravesaba la cuadra, y me pregunte ¿Qué habrá pasado? Luego vi ese charco de sangre y pensé ¡juemadre, qué cosa tan terrible!”, contaba una de las comerciantes de la plaza al aire libre.

Y es que la muerte de Juan Pablo Garrido Álvarez, como fue identificado el hombre asesinado, habría obedecido a un ajuste de cuentas por temas que todavía son un misterio, incluso para las autoridades que están al frente del caso.

El homicidio ocurrió cerca de la medianoche de ayer. El reloj marcaba las 11:40 en el momento en que Garrido caminaba sobre la vía, que hoy está repleta de vendedores de verduras. A mitad de cuadra, y como si ya hubiese sabido que la víctima iba a estar allí a esa hora, el sicario le descargó cinco balazos a Garrido.

“A mí me levantaron los tiros. Yo no alcancé a ver mucho porque nos dio susto. Cuando me dio por asomarme ya se veía el cadáver del muchacho. Yo lo veía ahí ya muerto. Me escondí y en la mañana, lavando ese reguero de sangre, me dijeron que el pelado sí había muerto”, agregó otro comerciante y habitante de la zona.

Algo increíble es que el crimen ocurrió a tres cuadras del CAI Rincón. Este cuadrante reaccionó al llamado de los vecinos, pero no pudieron dar con los matones. En su lugar, se encargaron de pedir un vehículo para llevar al herido, que seguía con vida cuando los patrulleros hicieron presencia. Al llegar al Hospital de Suba los galenos dijeron que el joven ya estaba muerto y que le habían encontrado en total cinco balazos: tres en su cabeza, uno en su mano y otro en el abdomen.

Los asesinos están siendo rastreados gracias al registro de las cámaras de la plaza, la cual está repleta de negocios con vigilancia y una cámara domo de la Policía. Por ahora, se pudo establecer que Garrido presentaba antecedentes judiciales por delitos como porte ilegal de armas de fuego, hurto calificado, fuga de presos y porte de estupefacientes. Todo esto es material probatorio.

Fuente: Q’HUBO Bogotá

By Samantha Herrera

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