“La responsabilidad de cuidar el Páramo Cruz Verde – Sumapaz, que le pertenece al mundo, nos corresponde a nosotros”, alcalde de Soacha, Juan Carlos Saldarriaga

“La responsabilidad de cuidar el Páramo Cruz Verde - Sumapaz, que le pertenece al mundo, nos corresponde a nosotros”, alcalde de Soacha, Juan Carlos Saldarriaga

“Sigamos dando ejemplo de cuidado, estas iniciativas son las que debemos promover en todo el departamento, y nos comprometemos a gestionar con la CAR para materializar seis mil millones de pesos para adquirir nuevos predios con el fin de ampliar esta reserva”, enfatizó el gobernador de Cundinamarca.

Al evento asistieron los alcaldes de Soacha, Juan Carlos Saldarriaga, Pasca, Jenny Katerin Mora; Granada, Jorge Alberto Sierra; Sibaté, Edson Erasmo Montoya; el gobernador de Cundinamarca, Nicolás García Bustos; concejales y miembros de los gabinetes, como símbolo de respaldo a este gran proyecto.

Entre el trabajo realizado para garantizar la protección de este ecosistema, se encuentra la compra de predios de recarga hídrica en las áreas de importancia estratégica de la ciudad, debidamente delimitadas por la Corporación Autónoma Regional (CAR) y que gracias a la implementación de familias guardabosques, se mantienen, protegen y conservan más de cuatrocientas hectáreas.

Igualmente se instaló el vivero La Montaña con 152 metros cuadrados destinados a la propagación de material vegetal con las mismas condiciones ecosistemicas; en el caso de los frailejones para que puedan adaptarse de manera más eficaz ya que éstos crecen un centímetro al año, así como otras plantas propias de este entorno.

Municipio de Soacha

Soacha es el municipio más poblado del departamento de Cundinamarca en Colombia. Su área es de 184 km², y su población es de 660 179.​ Su área urbana está conurbada con la del Distrito Capital de Bogotá, siendo parte de su área metropolitana.

El poblamiento de Soacha es uno de los más antiguos de Colombia, en la cual ya desde hace más de 12 000 años se evidencia la presencia humana en la región a través de los abrigos rocosos del Tequendama y posteriormente se desarrolló actividades en el sector de Nueva Esperanza en las culturas herrera y muisca, del cual dejaron numerosos pictogramas entre los límites de la sabana de Bogotá, los Cerros del Sur y de Canoas.

By Wilson Castiblanco

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